No todo es como parece

viernes, 26 de marzo de 2010

Un sistema imperfecto























El recorrido que se hemos visto sobre el sistema penal colombiano y sobre los casos de la vida real representados en las audiencias nos ha llevado a contestar la pregunta que en un principio nos hicimos que era la de si el sistema penal colombiano era eficaz instrumentalmente o simbólicamente. Frente a esto primero hablare de un caso en particular que pude presenciar en una de las audiencias penales a las cuales asistí.
Como lo decía Manuel Iturralde en su texto sobre las cárceles, las prisiones colombianas están llenas de personas condenadas por delitos menores que no se deben pagar con la libertad, sino más bien buscar otras alternativas. Dentro de las audiencias, una fue sobre posesión de drogas , en esta, un joven fue encontrado con una gran cantidad de marihuana, aunque la juez quería condenarlo dándole una pena de 4 a 5 años, después de deliberar su decisión decidió dejarlo en libertad diciendo que aunque era un delito y lo pagaría de otras maneras enviarlo a la cárcel no sería lo correcto ya que no representa una amenaza para la sociedad y llenar las cárceles de personas no peligrosas, mientras que las si peligrosas siguen en las calles
Con base en mi propia experiencia y usando las entradas anteriores que analizan diferentes autores y su punto de vista frente al tema penal colombiano llegamos a diferentes conclusiones. En primer lugar se inicio con un punto de vista inclinado hacia un sistema penal ineficaz instrumentalmente, que se basaba en la eficacia simbólica. Vimos como los jueces y policías no daban los castigos que se debían dar y no estaban proporcionando seguridad a los habitantes, al llevar tanta presos a las cárceles formaban un espejismo ante nuestros ojos ya que nos daban la idea de que se estaba trabajando por un país mejor que efectivamente, tanto el gobierno como la rama judicial estaban impartiendo justicia en nuestras calles. Sin embargo, con las primeras audiencias vimos como la juez no tomo en cuenta ciertas pruebas que habrían sido importantes y que habrían demostrado la igualdad y la forma correcta de evaluar el caso y en segundo lugar al dar la pena por estar convencida de la culpabilidad del acusado, esta no fue un ejemplo e justicia, esta no demostró igualdad frente al castigo impartido en comparación con lo que sufrió la niña al ver que podía ser violada una vez más. En otras palabras el castigo impuesto no le garantiza verdadera seguridad a la niña. Por otro lado, también vimos como las condiciones precarias de las cárceles tampoco colaboran con el desarrollo de un buen sistema penal ya que al ser tan degradantes y poco eficientes las maneras de corregir a los presos, y al no proveerles educación dentro de las cárceles, los presos al salir de allí continúan robando, vendiendo drogas, matando, entre otros ya que no tienen la educación ni la preparación necesaria para conseguir un trabajo digno.
Más adelante vimos como el sistema penal dio un giro, no en el sentido en el que ahora es un sistema perfecto sino que paso de ser un sistema con muchos errores a ser un sistema más equilibrado ya que vimos que aunque tiene errores no es del todo malo, también tiene avances y ventajas que hacen de este un sistema relativamente eficaz teniendo en cuenta que somos un país en vías del desarrollo.
Pierre Pimont

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